viernes, 7 de diciembre de 2012

Dear me...



Tiene algo esta época del año que otras no tienen, ¿Que puede ser un producto cultural? Pues perfectamente. ¿Que me da igual de donde venga? Pues también.  Como dijo una amiga hace tiempo, démosle un respiro a la realidad de vez en cuando.

Me doy cuenta de que se acerca el invierno cuando empiezo a pedir más chocolate caliente en los bares, cuando no me quito el pijama ni para salir (ojo, probadlo debajo de los vaqueros, se está súper calentita), cuando no hago más que pensar en leer Harry Potter, cuando mi sitio favorito del mundo entero es el rincón de mi salón junto a la ventana, cuando, en resumen, todo me parece más acogedor, lento, mágico.



Y me hace pensar en el amor, esa estúpida cosa a la que llamamos amor. Y por muy racional que sea en la superficie,  por muy mal que vea como nos transmiten tan sólo una clase de amor cuando lo hay de mil formas y colores, a pesar de que afirmo en voz muy alta que no creo en el destino, os diré, que a pesar de quedar como una persona incoherente, sí creo. Creo en esas pequeñas cosas que hacen que la vida cobre un poco de sentido, aunque sea durante una milésima de segundo. Cada tonto tiene su opio, digamos que el mío es creer que si quiero finalmente podré, que no era el momento ni el lugar pero que esto ha ayudado a que un día lo sea, y que si hago lo que quiero, sí, lo que quiero de una vez por todas, ese momento y lugar van a rodearme en cada instante.



No os dejéis engañar, detrás de las personas más aparentemente racionales de la historia siempre hay una intensidad emocional que desborda ríos, la pasión siempre venció, vence y vencerá a la razón. 









viernes, 30 de noviembre de 2012

PALESTINA


Asco

Vergüenza

Pena




Eso es, no me las voy a dar de salvadora, ni mucho menos, sé quien soy, donde vivo, mi estilo de vida. 
Pero ver que la gente se alegra de que Palestina sea al fin un estado "observador" de la ONU me quita el sueño, bueno, Palestina me quita el sueño, desde hace ya tiempo. El mundo va mal, siempre ha ido mal, pero por nuestra experiencia siempre hay algo que nos cala más, un tema que consigue que por iniciativa propia nos movamos. Las razones suelen ser trivialidades (otras veces no) pero el caso es que terminamos identificándonos y luchando por gente que ni conocemos porque vive en el otro lado del mundo.
Pues estaba yo un día, con la tierna edad de 11 años, pensando de qué tema hacer mi trabajo para.... ya ni me acuerdo para que asignatura era, el caso es que le pregunté a mi madre, que siempre lo sabía todo (ahora ya no veo tanto la ventaja en ello) y me dijo: Palestina.
Y eso fue todo. Mi madre hizo un trabajo sobre Palestina e Israel, explicando las causas del conflicto y con un mapa muy bonito que yo coloreé muy animadamente, Palestina de morado, Israel de Azul. Y cada vez menos morado. 
Fue un trabajo espectacular, eso decían todos mis profesores:
 "¿Has leído el trabajo de María sobre Palestina? ¡Léelo!" 
Y venían, y me pedían el trabajo, y lo leían y todos me lo devolvían con cara de orgullo. Un pedazo de 10 que saqué, y la primera semana todo genial, pero yo que soy así, que le vamos a hacer, tras dos semanas de halagos merecidísimos, empecé a sentirme mal. 
¿Y si me preguntaban por algo?
¡Yo no tenía ni idea de nada!
Así que empecé a estudiarme el tema a conciencia y digamos que de tanto fingir que me importaba (no sé como eráis con 11 años, yo no conseguía preocuparme por nada salvo por el chico que me gustaba) terminó preocupándome. 

Desde entonces cada vez que oigo la palabra ONU me viene la palabra Vergüenza.
Cuando pongo en wikipedia Palestina y salen apenas 4 cosas pero pongo Israel y aparecen unas 10 páginas me viene la palabra Asco.
Y cuando veo que la gente se alegra porque Palestina es un estado "observador" de la ONU siento Pena, pena de que esto no vaya a parar nunca. 
Así funciona el mundo, que si alguna agencia de la ONU reconoce a Palestina como estado miembro EEUU deja de subvencionarle e Israel dejaría de transferir a Palestina los impuestos recaudados en Cisjordania. Y calladitos estamos más guapos, no vaya ser que alguien hable y nos quiten el dinero, no jodas, que estamos en crisis.

Y os dejo un enlace que explica muy bien la situación: 
http://www.principiamarsupia.com/2012/11/30/en-5-claves-que-consecuencias-tendra-el-reconocimiento-de-palestina/



domingo, 18 de noviembre de 2012

Merecerá la pena. Prometido.



Y Nietzsche ya lo dijo, "Cuando te asomas al interior de un abismo, el abismo se asoma también a tu interior" Basta de abismos por un tiempo. 


jueves, 15 de noviembre de 2012

Hécate

Y qué si pido la luna

.






sábado, 10 de noviembre de 2012

Ruby Ruby Ruby Ruby!



              Empecemos hablando de esta película, que tanto prometía, "Ruby Sparks". Seré justa, toda película que tenga como predecesora a la maravillosa "Little Miss Sunshine" lo tiene difícil, joder que si lo tiene, al menos para mi. Jonathan Dayton no se desvía tanto como parece de su antigua obra, conserva a Paul Dano (le veíamos en "Little Miss Sunshine" haciendo del hermano mayor nihilista que quiere ser piloto) y conserva esa crítica a esa superficial y obsesionada con el éxito sociedad moderna.

Calvin Weird-Fields, el escritor que escribe para controlarlo todo, ¿Para qué una vida real? ¿Para qué esforzarse en encontrar a esa chica si puedes crearla? Esa persona que lo tiene todo, que te motiva pero no te enfada, que es divertida, que tiene días malos pero nunca se detiene ante los problemas, que te apoya, que se interesa por todo lo que haces y quiere participar, que siempre está ahí pero nunca te agobia. En resumen, esa persona desconocida, esa persona vacía, sin intereses, sin hobbies, sin nada que ofrecer salvo su amor, porque ¿Es eso lo que queremos? Eso es lo que cree querer el personaje principal, un complemento en su vida, alguien que quiera lo que él quiere siempre. Y eso se torna completamente imposible pero además aburrido, es aburrido no encontrar retos en esa persona, que no te aporte, aunque tengas otras fuentes de motivación, sino la encuentras en tu compañera esa relación no durará, o bueno, puede que seas un completo imbécil que sólo se mira el ombligo, eso también. 

También tengo que decir que merece ver la película sólo por ver a nuestro querido Antonio Banderas haciendo de amante hippie de la madre de Calvin, viviendo en una casa en la que todos hemos soñado vivir. ¿El fallo? Que tanto Antonio como Anette Benning (la madre de Calvin) salen minutos escasos en la película, y se comen a los protagonistas, Paul Dano lo bordaba en Pequeña Miss, te hacía reír porque salía lo justo, en Ruby Sparks tras media hora escuchando su discurso pasotista y observando sus pestañeos y sus suspiros tienes ganas de tirarle un maldito libro a la cabeza. Y para "compensar" Jonathan Dayton mete a este nuevo icono de la modernidad (¿A la que estaba criticando?) que es Zoe Kazan señores y señoras. 

No voy a entrar mucho en explicar por qué ni entiendo ni comparto que el nuevo modelo femenino sea la fragilidad, esa apariencia de no he roto un plato en mi vida combinada con un carácter rebelde, esa palidez, esas ojeras, esos suspiros, esas medias y esos zapatos de charol con hebilla.
Pero vamos que la pareja aburre, la insipidez de ella y el neuroticismo de él. No son suficientes. 


Sé libre y deja que ella sea libre. 
Entiendo (al menos eso creo) el mensaje final, y me gusta, pero no está bien transmitido, puede que sea por mi manía de cerrar las cosas, no soporto los finales abiertos.
La vida no se puede controlar, la gente comete errores, no hay nadie perfecto, ni uno mismo. 
Supongo que teniendo en mente a Pequeña Miss he sido incapaz de enamorarme como me enamoré de cada uno de los personajes. Porque Pequeña Miss es perfecta hasta decir basta, critica pero de una forma constructiva, señala pero no ridiculiza, comprende, comprende al ser humano, pero Ruby Sparks sólo es una mala crítica al pensamiento nihilista y al control insano de cada detalle de nuestras vidas.
Y ya cierro, con una frase de, evidentemente, Pequeña Miss.

"A real loser is someone who's so afraid of not winning he doesn't even try"






viernes, 3 de agosto de 2012

Yo sí creo.



Creo que los sitios te evocan sentimientos, 
que recuerdas más una sonrisa que una cara
que el futuro está en nuestras manos, 
en la educación, en el esfuerzo colectivo
que siempre hay que levantarse, aunque 
haya días en los que parece que no merece la pena
En la música, en la pintura, la lectura, el arte
en ti, en mi y en nosotros.

Creo en el día, en la luz, pero también en la noche
en que realmente esas imperceptibles pequeñas cosas 
son las que nos sacan adelante. En la comunicación, 
en la paciencia, en el fondo de las cosas y personas.

En las emociones, en ese momento preciso en el que 
el tiempo se para y tu cuerpo se estremece,
en el amor, amor de todas las clases, 
en el valor, no como impasibilidad sino como superación.


Yo creo en la conciliación antes que en la destrucción
en el poco a poco antes que en lo inmediato
en lo transparente antes que en lo opaco
a pesar de todas las cosas
a pesar de que a veces no lo recuerde.

Así que no me digas que no creo en nada
por no creer en tus dioses que lo mueven todo
por pensar que el hombre, la mujer, son más grandes
y no como supremacía sobre nada ni nadie 
sino como experiencia en si misma
porque soñamos, sí, soñamos,
y construimos, y tenemos esperanza 
hasta en la noche más oscura. 

martes, 10 de julio de 2012

SI MIS MANOS PUDIERAN DESHOJAR


Yo pronuncio tu nombre
en las noches oscuras,
cuando vienen los astros
a beber en la luna
y duermen los ramajes
de las frondas ocultas.
Y yo me siento hueco
de pasión y de música.
Loco reloj que canta
muertas horas antiguas. 

Yo pronuncio tu nombre,
en esta noche oscura,
y tu nombre me suena
más lejano que nunca.
Más lejano que todas las estrellas
y más doliente que la mansa lluvia. 

¿Te querré como entonces
alguna vez? ¿Qué culpa
tiene mi corazón?
Si la niebla se esfuma,
¿qué otra pasión me espera?
¿Será tranquila y pura?
¡¡Si mis dedos pudieran
deshojar a la luna!!